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Que el día en que menos te lo esperes yo ya no estaré ahí para decirte que te amo.



-¿Y si para entonces es demasiado tarde, y ya no te espero?
-No lo será.(Seguirás de tonta como siempre, babeando por mi y besando el suelo que yo piso.)
Él lo ve como un gran problema. Yo no le veo la importancia.

Es domingo. Es invierno. Hace frío. Me siento delante del ordenador esperando que llegue algún tipo de inspiración y por más que miro a la pantalla esta no llega.
Eso sí, no pienso abandonar el teclado hasta que algo se me ocurra, ahí voy...

Es domingo. Es invierno. Hace frío. Y yo yo sigo aquí queriéndolo, como desde que lo vi, y se me encaprichó, pero ahora las cosas son muy diferentes, en este momento lo tengo, en este momento podría recorrerme su cuerpo con las manos, podría rozarle mis labios con su boca, y estrecharlo entre mis brazos, si en este momento, ES MIO. MIO PARA SIEMPRE.





El cuento acaba con que a la hermosa princesa, la secuestra el malvado dragón que escupe fuego y le quema su precioso pelo rubio platino. 
Lo siento.